La vida tiene esas cosas que te hunden en una profundidad abismal, que te retuercen el estómago hasta el punto donde el mareo se hace tan intenso que uno comienza a girar en espiral y todo da vueltas a tu alrededor hasta que comprendes que la espiral te está elevando hacia alturas inesperadas. Y de repente, te cambia la visión y ves el mapa casi completo desde arriba, y , como en una revelación, te das cuenta de que estás pisando tierra más firme. Y miras a tu alrededor y el paisaje se ha tornado calmo, hermoso. La brisa acaricia ahora tu cara y puedes respirar y decir, con la certeza de quien se ha atrevido a vivir, que vale la pena, que, contrariamente a lo esperado, te has llenado de ímpetu y fuerzas para mirar hacia adelante, siempre adelante, con una sonrisa ahora dibujada en los labios, tenue reflejo de una firme llama que se ha encendido en el corazón para no apagarse jamás.
viernes, 4 de enero de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Blog Archive
-
▼
2013
(50)
- ► septiembre (2)
-
▼
enero
(44)
- Anécdotas 2
- Indiferencia
- Hombre-niño
- Just a question
- Mi amo
- La vida tiene esas cosas...
- Hojas en el viento
- Conjuro
- Retrato
- Palabras
- De quién
- Medusa
- Me temes...
- Escarcha
- Sujeto Tácito
- Obituario
- Bubbles
- Para que entiendas
- Cómo no...
- Soy eso
- Pero...
- A veces
- Deber ser
- ...
- Sin sentido
- Vox
- Raíces
- Desde cuándo
- Gato Pardo
- Marea alta
- La ventana
- Verde y rojo
- Momentos
- Sex appeal
- El primer libro al que me voy a referir es a ...
- Sombras
- Vacío
- Llueve
- Te quiero mío
- Delirante, ¿yo?
- Paradise Lost
- Tu mirada
- Tengo 40
- Inconsciente

0 comentarios:
Publicar un comentario